Nvidia entra por primera vez en una empresa española: invierte en la valenciana iPronics
El fabricante de chips más valioso del mundo se suma a una ronda de 108 millones de euros en iPronics, una spin-off de la Universidad Politécnica de Valencia. Es la primera inversión de Nvidia en una tecnológica española.
Nvidia ha invertido por primera vez en una empresa española. La elegida es iPronics, una startup nacida hace seis años como spin-off de la Universidad Politécnica de Valencia que desarrolla procesadores fotónicos, es decir, chips que mueven datos con luz en lugar de electricidad.
La compañía valenciana ha cerrado una ronda de serie B de unos 108 millones de euros, coliderada por los fondos estadounidenses Maverick Silicon y Light Street Capital, a la que Nvidia se ha sumado como inversor. Con esta operación, la financiación total captada por iPronics desde su fundación se acerca a los 177 millones de dólares.
¿Por qué importa? Porque el cuello de botella de la inteligencia artificial ya no está solo en la potencia de cálculo, sino en mover los datos entre miles de aceleradores dentro de un centro de datos. Cada vez que un modelo se entrena, la información viaja constantemente de un chip a otro, y esas conexiones consumen energía y añaden retrasos. La fotónica promete resolver ese problema enviando la información por luz, con menos pérdida y menos calor.
El contexto del sector ayuda a entender el movimiento. Nvidia domina el mercado de los aceleradores que entrenan y ejecutan sistemas como ChatGPT, y lleva meses ampliando su influencia mediante participaciones en empresas que refuerzan su ecosistema. Entrar en una compañía europea especializada en interconexión óptica encaja con esa estrategia: si los centros de datos crecen, la conexión entre chips se convierte en un negocio tan crítico como los chips mismos.
Para el ecosistema español, la señal es relevante. El deep tech nacional suele tener dificultades para levantar rondas grandes y acaba trasladando su sede o vendiendo pronto. Que el mayor fabricante de chips del mundo valide una tecnología desarrollada en Valencia refuerza el argumento de que sí es posible construir hardware avanzado desde España.
Lo que cabe esperar a partir de ahora es una fase de industrialización: pasar de prototipos validados en laboratorio a producto desplegado en centros de datos reales, con los volúmenes y la fiabilidad que exigen los grandes operadores. Ese salto, y no la ronda, será la verdadera prueba.